Presentación de "Los cinco principios superiores" (P.Sampol-J.Carrero, 21.05.15)

 Intervención de Pere Sampol  "Los cinco principios superiores" es el tercer libro de una trilogía que Juan Carrero inició con "África, la madre ultrajada" y continuó con "La hora de los grandes filántropos". El primero fue un grito de denuncia de la manipulación que se ha hecho del genocidio ruandés de 1994, que sirvió de excusa para ocultar el genocidio mayor de millones de hutus y la ocupación del Este de Congo y el pillaje de sus recursos naturales.

En el segundo, "La hora de los grandes filántropos", Juan Carrero nos mostró las verdaderas causas de la crisis económica y las guerras que nos sacuden los últimos años, señalando a los culpables: una élite fanática que ha acumulado la mayor riqueza y poder de la historia de la humanidad y lo utiliza para hacer reales sus afanes de dominación mundial.

Y hoy, presentamos "Los cinco principios superiores", con un subtítulo que ya nos da una pista de lo que quiere ser este nuevo trabajo: "Cómo reconducir la gran transformación en la que se encuentra inmersa la especie humana". ¡Casi nada! 

El verano pasado leí el primer borrador, que Juan me dejó en soporte digital. Cuando nos encontramos me pidió cómo lo había encontrado: ¡desconcertante! Fue mi respuesta,... que creo que dejó a Juan desconcertado. Después de un año he podido leer, y estudiar el resultado final y os puedo decir cómo lo he encontrado: el libro es sorprendente, revelador y esperanzador. Estas son las tres sensaciones que me ha producido: sorpresa, revelación y esperanza.

En esta obra, Juan nos propone cinco principios, cinco leyes que deben salvar a la humanidad. Quien lo ha escrito es una persona mística, religiosa, cristiana, con una vida llena de experiencias que podríamos decir "sobrenaturales". Pero, a lo largo del libro insiste en que "el descubrimiento de un horizonte más amplio y luminoso no debe hacerse necesariamente en el ámbito de las religiones". "Este descubrimiento se juega fundamentalmente en el ámbito de la empatía con el sufrimiento de cualquier criatura, en el de la fascinación ante la belleza esencial de todo cuanto existe, en el de la sensibilidad ante la justicia, la verdad y la bondad". "Es indiferente que se exprese en un contexto religioso o no".

Tal vez sea por eso que ha elegido un agnóstico como yo para presentarle el libro, aparte de la amistad que nos une desde hace veinticinco años. Que no quiere decir que yo sea un descreído. De hecho, creo en un mundo en paz, en la igualdad, en la soberanía de los pueblos. Y creo en la verdad. Curiosamente Juan a Dios le dice La Verdad.

Seguramente esta voluntad integradora, "el anhelo de unir fuerzas en la búsqueda de un mundo mejor", ha hecho que Juan se haya servido, entre otros, de tres grandes figuras de la humanidad como hilo conductor de su obra: Einstein, científico ateo; Ghandi, místico no teísta; y Luther King, religioso...leer más

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Los cinco principios superiores (Joan Carrero, editorial Milenio, abril 2015)

En las más decisivas batallas de la humanidad, aquellas que marcarán para siempre la evolución misma de nuestra especie, la más profunda clave es la de la dignidad. Y ahora estamos librando una de ellas. Ni el “realismo”, ni la “prudencia”, ni el “pragmatismo” serán efectivos en esta hora crítica. Solo la dignidad nos permitirá liberarnos de la “tutela” de los grandes financieros y de las reglas de sus “mercados”. Es una dignidad semejante a la del líder escocés William Wallace gritando con todas sus fuerzas, hasta con su último aliento, “¡¡¡Libertad!!!”, la que decidirá también ahora la victoria. O la de Ernesto Che Guevara mirando directamente a los ojos de su asesino en su últimos instantes, por citar a algunos seres humanos que optaron por la lucha armada, saliendo así del ámbito de la no violencia a fin de entrar en otro más amplio, el de la dignidad.

En estos días en los que los “realistas” de siempre se sonríen con un disimulado desprecio ante quienes proponen nuevas alternativas y en los que los colaboracionistas de nuevo cuño (aunque casi en nada se diferencian de los colaboracionistas de siempre, como los de Vichy, por ejemplo, durante la ocupación nazi) pretenden asustarnos con la más que probable fuga de capitales y el abandono e incluso el acoso que sufriremos por parte de “los mercados” (los mismos “mercados” que nos han llevado a la ruina), no debemos olvidar que esto es realmente una guerra y que las guerras exigen sacrificios. Es una guerra de clases bien real, a la que se refirió el multimillonario Warren Buffett, añadiendo además que “la estamos ganando nosotros, los ricos”. Y, como frente a todas las guerras, solo existen dos alternativas: sacrificios o sumisión.

Pero es una guerra que solo podremos librarla con las “armas” de la no violencia. Los pueblos agredidos militarmente por el Imperio occidental tienen el derecho, y seguramente la necesidad, de utilizar las armas para defenderse. No es ese el caso de quienes, dentro de él, sufrimos un expolio que está haciendo inmensamente rica y poderosa a una muy reducida élite. Por todo ello, en este tiempo en el que nuestras instituciones representan cada vez menos a los ciudadanos y sirven cada vez más descaradamente a los grandes poderes financieros, será de gran utilidad comprender qué son la desobediencia civil y la no violencia, cómo las descubrieron Gandhi y Luther King, de dónde nacen, cuál es su fuerza… Será, seguramente, un paso necesario en el proceso de buscar alternativas al actual y obsoleto Sistema occidental.

Ciertamente, aquellos que en el próximo Govern de Catalunya o en el próximo Gobierno de Madrid se atrevan a enfrentarse al criminal sistema financiero occidental, deben estar dispuestos a las más duras represalias. Pero nada hay más penoso que el conformismo y la sumisión cobardes o la ambición egoísta de quienes se venden a sí mismos y a tantos inocentes indefensos por treinta monedas de plata. No será fácil el camino de la liberación, pero podemos recorrerlo. Y, a diferencia de los pusilánimes, quienes se atrevan a hacerlo, no se arrepentirán. Trasmitir este mensaje a nuestra sociedad, desenmascarar a tantos supuestos realistas (que en realidad tan solo son unos colaboracionistas sumisos o ambiciosos) y al falso dogma de que no hay alternativas a este Sistema (y a este euro o a esta Unión Europea dominada por este Banco Central Europeo) es hoy una tarea fundamental y decisiva.

La realidad no es algo que esté “ahí afuera”, sólida e inamovible. No solo lo afirman numerosas tradiciones espirituales milenarias sino también, ya en el Siglo XX, la física: el observador altera siempre lo observado, lo altera incluso solo por el hecho de observarlo. La dignidad y la generosidad aún cuentan. El antónimo de la bella palabra utopía no es realismo sino mezquindad. Y sus sinónimos, igualmente hermosos, son empatía, magnanimidad, fe y coraje. No hay observadores neutros de la realidad. Ciertamente hay personas crédulas e ilusas, seres humanos insuficientemente conscientes de tanto engaño y maldad como existen en nuestro mundo. Pero desde mi mirada, esa falta de realismo no es la más grave. La falta de realismo verdaderamente dañina es la de los inteligentes mezquinos y, sobre todo, la de los inteligentes cínicos.

No hay observadores externos a la realidad: todos somos actores que configuramos la historia con nuestra lucidez o nuestra inconsciencia, pero sobre todo con nuestra generosidad o nuestra mezquindad.

Es posible enfrentarse al actual totalitarismo imperialista de los grandes financieros occidentales, es posible abandonar la actual sumisión. Siempre hay alternativas: Abraham Lincoln no solo se negó a pagar a los banqueros los intereses de la deuda sino que, para acabar de raíz con el problema, emitió los llamados greenbacks; John F. Kennedy se enfrentó igualmente a la Reserva Federal iniciando la emisión de dólares a los que se llamó los United States Notes; existe vida fuera de este euro (ni el Reino Unido, ni Suecia, ni ocho países más de la Unión Europea lo han adoptado) y de esta Unión Europea (ni Noruega, ni Islandia, ni Suiza forman parte de ella) con este Banco Central Europeo; no tenemos necesidad de formar parte de la OTAN, que supuestamente nos asegura la defensa frente a agresiones externas pero que ahora es más bien la agresora (no es Rusia el peligro en esta hora)…

No es necesario buscar modelos económicos nuevos en la Latinoamérica de gobiernos populistas y antiestadounidense (según nos dicen). O en los Países Nórdicos, países demasiado pequeños y atípicos (según nos dicen también). Basta con estudiar la historia del país desde el que ha surgido este gran problema, Estados Unidos. Los verdaderos antiestadounidenses son aquellos grandes monopolistas que secuestraron la democracia en esa gran nación. Es ya hora de abrir los ojos frente a la falacia de que tan solo tenemos esta alternativa. Necesitamos pueblos despiertos y verdaderos estadistas dispuestos, al igual que Abraham Lincoln o John F. Kennedy y tantos otros no estadounidenses, a dimitir o incluso a ser asesinados antes que convertirse en títeres de los grandes financieros y de las encuestas electorales. Es la hora de la dignidad. Las únicas batallas que realmente se pierden son aquellas en las que sacrificamos nuestra dignidad.

ÍNDICE DEL LIBRO

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La hora de los grandes 'filántropos' (Joan Carrero, enero 2012)

Con Barack Obama se ha activado el plan Brzezinski, llamado así por su autor: Zbigniew  Brzezinski, el geoestratega creador de la Comisión Trilateral. Avanza hacia su desenlace el gran juego: el dominio de todo el continente euroasiático, que conllevará a la vez el del africano, estrechamente ligado al primero. Simultáneamente, progresa también el proyecto de concentración financiera y de control centralizado de la economía global, tras el cual están igualmente los poderosos patronos de Zbigniew Brzezinski y de otros expertos como él. En el “rescate” bancario, la mayor operación de saqueo de la historia, los bancos de los grandes financieros-“filántropos” han recibido más de 16 billones de dólares, contando solo lo aportado por la Reserva Federal estadounidense. Han salido de “la crisis” aún más fuertes y con las manos más libres que nunca para seguir maquinando y ejecutando su proyecto de dominación global. Y todas las causas que provocaron la crisis siguen en pie. En especial las desregulaciones que hicieron posible una especulación sin límites por parte de las más poderosas corporaciones del Wall Street neoyorquino y de la City londinense.

Estamos ya en la etapa final del proyecto cuyas bases empezaron a ser puestas en los últimos años del siglo XX: primer ataque a Irak, conquista de Ruanda y el Zaire, ocupación de Afganistán, desregulaciones sistemáticas… Con grandes mentiras y masivas farsas mediáticas se logró controlar estos estratégicos enclaves en el corazón de África, del centro-sur de Asia y de Oriente Medio, al igual que se está logrando someter al mundo a “los mercados”. Cuatro presidentes y millones de civiles asesinados en el África de los Grandes Lagos son los mayores crímenes de los que son responsables los “filántropos” que dirigen el mundo.

Pero lo peor parece estar aún por llegar. Este proyecto anglosajón de dominación mundial (económica, política, militar) que está llevando a la humanidad hacia el abismo, es lo que en realidad estamos pagando con las cargas de la crisis. Es mucho más ambicioso, astuto y peligroso que el de los neocon y los halcones del complejo militarindustrial estadounidenses que ocuparon Irak. Conocer las claves ocultas de La Hora que se avecina es tan importante para impedirla como lo fue el descifrar Enigma (la máquina que guardaba los códigos secretos del régimen nazi) para que los Aliados alcanzaran la victoria. Los cables de Wikileaks sobre el Fórum del que Joan Carrero es promotor, han confirmado la verdad que él había ya denunciado.

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África, la madre ultrajada (Joan Carrero, marzo 2010)

Es una gran farsa el asimilar el genocidio de los tutsis al que es considerado el genocidio por antonomasia, el genocidio nazi. Los judíos no cometieron contra Alemania un crimen de agresión internacional, como lo cometieron contra Ruanda los extremistas del FPR; ni asesinaron al presidente alemán y a muchos otros altos cargos, como sí lo hizo el FPR en Ruanda; ni buscaban el control absoluto del poder, como lo buscaba el FPR; ni se apoderaron del poder en Alemania y gestionaron el país exterminando a cientos de miles de alemanes, como ha hecho el FPR en Ruanda; ni atacaron a continuación a un país vecino de Alemania para derrocar a su jefe de Estado, como ha hecho el FPR en el Congo... Nos encontramos frente a “una obra maestra de la desinformación, una intoxicación perfecta”, pero con fecha de caducidad, como toda mentira por sutil que ella sea. Es bien diferente el ser una minoría oprimida que una minoría que pretende oprimir a la mayoría, como busca el extremismo tutsi...

La operación con la que se eliminó a Patrice Lumumba inició el ciclo en el que aún estamos, un ciclo que, más allá de los muchos elementos cambiantes, sigue estando marcado por el mismo dominio y, sobre todo la misma impunidad, estadounidense. Y este tipo de seres depravados como Larry Deblin son los que, para seguir adelante con su proyecto depredador, se permiten criminalizarnos a quienes no nos sometemos a ellos: antes acusando de marxista a un intachable nacionalista anticolonialista como Patrice Lumumba, ahora acusándonos a nosotros de cómplices de los genocidas. El hecho de que un gobierno de Estados Unidos, el liberador de los supervivientes de los campos de exterminio nazi, sea ahora el responsable último de las más cruentas masacres habidas tras la Segunda Guerra Mundial, es para muchos norteamericanos y europeos una verdad demasiado incómoda. Máxime si tal gobierno no es el del impresentable George Bush sino el del “carismático” Bill Clinton.

Caen las máscaras, se cambian los papeles: los grandes actos de terrorismo, en los que se asesina incluso a presidentes, ahora no son obra de los islamistas. Tampoco tiene nada que ver en ellos ningún otro imperio del Mal: ni los antiguos y siniestros comunistas; ni la China violadora de los derechos humanos; ni los peligrosos Irán o Corea del Norte, que poseen o pretenden poseer armas de destrucción masiva… No es extraño que, para poder salir a la luz del día, esta verdad haya encontrado increíbles obstáculos, no solo mediáticos, diplomáticos o judiciales, sino incluso afectivos e intelectuales. Los ha encontrado al menos en aquellos países en la que Estados Unidos aún es visto como el gran y noble aliado que defendió al mundo del nazismo. No sucede así en otros lugares como Latinoamérica, en donde conocen bien la cara más impresentable de su gran vecino del Norte.

Ojalá que más pronto que tarde se cumplan las palabras de la carta de Patrice Lumumba a sus hijos: “El Congo tendrá un futuro maravilloso…” Cuando eso suceda, significará que también ya Ruanda… ¡libre será al fin!, ¡libre de la tiranía del FPR que hoy sigue llevando la desgracia a ambos pueblos!

 Ver segunda, tercera y cuarta parte del video

Auto de procesamiento de la cúpula del Ejército Patriótico Ruandés (AN,06.02.08)

JUZGADO CENTRAL DE INSTRUCCIÓN Nº 4 

AUDIENCIA NACIONAL 

SUMARIO 3 / 2.008 -- D 

A U T O 

En Madrid, a seis de febrero del año dos mil ocho. Dada cuenta; y a tenor de los siguientes 

I. H E C H O S. 

PRIMERO.- De lo actuado hasta el día de la fecha se desprenden indicios racionales y fundados de que, a partir del mes de Octubre del año 1990, un grupo de estructura político-militar, fuertemente armado y organizado, inició una serie de actividades de carácter criminal, comenzando a realizarlas desde Uganda en el territorio de Ruanda. En sus primeros cuatro años desarrolló diferentes acciones organizadas y sistemáticas tendentes a la eliminación de población civil, tanto a través del inicio de las hostilidades bélicas frente al ejercito Ruandés como en la realización de actos terroristas de distinta magnitud e intensidad ejecutadas en el territorio de Ruanda, fundamentalmente en su zona norte y centro, y todo ello bajo un mando estructurado, estable, estratégicamente organizado y fuertemente organizado.

Una vez que obtuvo, mediante la violencia, el poder, y desde el mismo, creó y desarrollo un régimen de terror y una estructura criminal paralela al Estado dedicada, bajo un designio planificado y preestablecido, al secuestro, a la tortura, a la violación de mujeres y niñas, a la realización de actividades terroristas (tanto directos como bajo la simulación de su autoría por sus enemigos), al encarcelamiento de miles de ciudadanos sin proceso judicial alguno, al asesinato selectivo de personas, a la destrucción y eliminación sistemática de cadáveres mediante su hacinamiento en fosas comunes sin identificación, incineración masiva de los cuerpos o precipitación de cuerpos a lagos y ríos, a los ataques indiscriminados a la población civil basándose en su preselección étnica pretendiendo la eliminación de la etnia mayoritaria, e incluso mediante la realización de acciones de carácter bélico realizadas tanto en Ruanda como en el país vecino del Zaire (actual República Democrática del Congo), produciendo masacres indiscriminadas y sistemáticas de población allí refugiada y actos de pillaje a gran escala de cara a procurarse una autofinanciación de tales actividades criminales, además del enriquecimiento ilícito de los cabecillas...

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Asedio a la justicia universal (pdf diario ara balears)

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